Más que una sonrisa bonita
Cuando pensamos en ir al dentista, generalmente lo asociamos con estética o con un dolor de muelas. Pero la salud bucal tiene una conexión directa con la salud de todo el cuerpo, y postergar las visitas puede tener consecuencias que van mucho más allá de una caries.
Estudios científicos han demostrado que las enfermedades de las encías (periodontitis) están vinculadas con mayor riesgo de enfermedad cardiovascular, diabetes mal controlada, complicaciones en el embarazo e incluso problemas respiratorios. Las bacterias de una boca enferma no se quedan en la boca: viajan por el torrente sanguíneo.
¿Cada cuánto hay que ir al dentista?
La recomendación general es una visita cada 6 meses para un control y limpieza. Sin embargo, hay situaciones que requieren mayor frecuencia:
- Si tenés enfermedad periodontal (encías que sangran, se retraen o están inflamadas).
- Si fumás, ya que el tabaco aumenta el riesgo de problemas bucales.
- Si tenés diabetes, porque hay una relación bidireccional entre diabetes y salud gingival.
- Si estás embarazada: los cambios hormonales pueden afectar las encías.
- Si llevás ortodoncia o implantes.
Señales de alerta que no deberías ignorar
No esperes a que duela. Consultá si notás:
- Encías que sangran al cepillarte o usar hilo dental.
- Mal aliento persistente que no se va con la higiene habitual.
- Dientes flojos o que se mueven.
- Sensibilidad al frío, al calor o a los dulces que antes no tenías.
- Manchas o cambios de color en dientes o encías.
- Llagas o heridas que no cicatrizan en más de dos semanas.
Buenas prácticas diarias
La prevención empieza en tu casa, todos los días:
- Cepillate al menos dos veces al día durante dos minutos, con cepillo de cerdas suaves.
- Usá hilo dental al menos una vez al día. El cepillo solo limpia el 60% de la superficie dental.
- Cambiá el cepillo cada tres meses o cuando las cerdas se deformen.
- Limitá los azúcares y las bebidas ácidas (gaseosas, jugos cítricos).
- No uses los dientes como herramienta para abrir paquetes o cortar cosas.
El miedo al dentista es más común de lo que pensás
La odontofobia afecta a un porcentaje importante de la población. Si te pasa, hablá con tu dentista antes del turno. Hoy existen técnicas de sedación consciente y abordajes mucho menos invasivos que los de hace años. Ir regularmente, de hecho, reduce la probabilidad de necesitar tratamientos complejos.
¿Qué cubre PREME en odontología?
Tu plan PREME incluye cobertura en odontología general, con una amplia red de profesionales en Córdoba. Consultas, limpiezas, radiografías panorámicas y tratamientos preventivos están cubiertos. Consultá tu plan específico para conocer los detalles de coberturas protésicas y de ortodoncia.
En PREME sabemos que cuidar tu boca es cuidar tu salud completa. Sacá turno con tu dentista y no lo sigas postergando.

